Los tejados

De noche, los tejados parecen el lugar más tranquilo del mundo. Los hombres duermen en sus casas y las terrazas quedan a merced de los gatos y las cucarachas. Basta asomarse un instante a la ventana para contemplar, en el edificio de enfrente, las chimeneas sombrías y puntiagudas, formando un bosque inmenso de estirados cipreses….

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Tardes levantinas

Amo esas tardes de pueblo en las que el sol penetra por un balcón. Uno de esos balcones esquinales desde los que se observa la insignificante calle solitaria, soñolienta, ensimismada. Se diría que sube como una nube de polvo desde el asfalto achicharrado. Entre el clamor de las cigarras, no es difícil quedarse contemplando un…

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Mis libros y yo

Nada como recostarse en el suelo al pie de una gran estantería y tan sólo tener que alargar la mano para alcanzar un Galdós, un Machado o un Dostoievsky. En estos días navideños, casi como queriendo olvidarme de todo, he querido encerrarme en mi biblioteca alicantina, donde vine a pasar las fiestas. Apenas nada estaba…

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La perversión del lenguaje, de Amando de Miguel: política y semántica

Amando de Miguel trata de advertirnos en La perversión del lenguaje sobre lo que considera una degeneración de la lengua castellana debido al mal uso que le dan los hombres públicos. Partiendo de una amplia casuística de la vida política y los medios de comunicación colectiva, analiza con estilo crítico y comprometido textos periodísticos y…

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Visita a Castalla, pueblo alicantino

En los inicios de la primavera, he tenido la oportunidad, yo, invariable escritor, de visitar un pueblo cercano. Un pueblo del que muchos me hablan y me fuerzan a visitar, pero que curiosamente al perpetrar yo en él no encuentro ninguna cara conocida. He redimido un momento para soltar el lápiz y echarme a andar…

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