Una siesta en una tarde de verano
Aquí en mi casa, en la paz insondable de la tarde, escucho el murmullo del ventilador. Se dijera que ha pasado el huracán y se ha restablecido la calma. Todo es silencio. Las puertas están cerradas. Algún familiar mío intenta dormir en su estrecho catre, en la quietud, abrazado a un cojín blanco y blando….