Amo esas tardes de pueblo en las que el sol penetra por un balcón. Uno de esos balcones esquinales desde los que se observa la insignificante calle solitaria,…
¡Qué emoción tener entre las manos las páginas manoseadas, amarillentas y antiguas de una primera edición! Parecía que los libros, extraídos de una vieja tumba, cobraran vida ante…
Es por esta época en que, despejándose uno de la siesta, tradición intocable para todos los gobiernos y tendencias políticas, salgo a la calle a ver qué se…